Niños jugando en una Gymkhana

Gymkhanas: Ajedrez en movimiento

¡¡¡El ajedrez es aburrido!!! ¿Todo el rato sentado en una silla sin moverme? ¡¡No!! Este tipo de frases son muy comunes entre los niños. El prejuicio de que el ajedrez es aburrido porque estamos todo el día en silencio o sentados en una silla está muy asentado en el imaginario colectivo y más si cabe entre los más pequeños ¿Pero cuál es la mejor forma de luchar contra eso? Yo creo que integrando varios ámbitos. Podemos seguir trabajando de forma transversal con el ajedrez introduciéndolo dentro del ámbito de la educación física, haciendo que la sesión sea dinámica, con mucho movimiento y a la vez divertida.

Después de llevar muchos años de monitor deportivo, trabajando con niños de todas las edades, he llegado a la conclusión que la mejor forma de hacer que una sesión o clase sea divertida es creando un juego de pruebas con el que podamos trabajar muchas áreas y sobre todo que sea dinámico. Este juego de pruebas no es otro que la gymkhana o Yincana, pero en lugar de hacer que se coman una manzana colgada o metan una lanza en un aro, que es la imagen que todos tenemos en la cabeza, haremos que nuestros alumnos tengan que resolver problemas, enigmas o responder preguntas relacionados con el ajedrez, para poder completar el juego.
Por eso voy a dar 4 razones por las que las gymkhanas deberían empezar a formar parte del arsenal de todo buen docente de ajedrez:

1. Son transversales

En una gymkhana podemos trabajar muchos ámbitos. En el caso de que nos ocupa el ajedrez, pero podemos incluir temas historia del ajedrez, ajedrez y matemáticas, es decir, ajedrez educativo, sin preocuparnos de que los niños aprendan mucho ajedrez. Además, podemos trabajar otras áreas del desarrollo de los niños como la mejora motriz, o la orientación.

Niño con un mapa

Ajedrez y orientación: una buena mezcla, ¿no?

2. Son dinámicas

A los niños les gusta el movimiento. No quieren estar todo el rato sentados o quietos. Cuanto más movida sea una sesión, mejor se lo pasan. Pueden estar más de una hora trabajando temas de ajedrez de una forma incansable y sin protestar porque los diagramas son difíciles o no entienden una cosa… lo importante es conseguir la prueba para pasar a la siguiente y así sucesivamente para ganar. Si además, tienen que moverse por el recinto donde estamos mejor.

Con una gymkhana podemos trabajar muchas áreas de una forma muy divertida.

Gymkhanas divertidas

Una sonrisa es el mejor regalo

3. Salimos del aula

Una gymkhana por definición se juega al aire libre. El consejo que puedo dar es que si se quiere triunfar con este tipo de actividades, hagámoslas fuera. Si trabajamos en un colegio, vamos a irnos al patio. Si damos clases en un club, por qué no ir a un parque cercano y jugar allí. No se trata de ver una apertura o la combinación más difícil o estudiar un final de Reti, sino de jugar y correr usando el ajedrez como motor principal del juego.

Parque de juegos

Salimos al parque o al patio a jugar al ajedrez

4. Nos hacen soñar

Uno de los grandes maestros de este tipo de juegos es Martín Pinos, maestro de primaria aragonés, que ha diseñado multitud de gymkhanas deportivas, crea unas historias maravillosas como nexo de unión de todas sus gymkhanas. Y es ahí donde debemos incidir: la historia que haga que los niños sueñen, se metan en el papel. Podemos convertirlos en espías o en aztecas… en niños en un pueblo invadido por un espíritu maligno. A todos los niños les gustan los cuentos y no hay nada mejor que una buena historia. Jugaremos al aire libre y sobre todo contando una buena historia.

Niño en un cuent

El niño dentro del cuento como Alicia en el País de las Maravillas

 

Si estáis interesados en las gymkhanas y el ajedrez podéis descargaros un pequeño ejemplo pulsando el botón.

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